Autogestión del artista

Fotografía por Sergio Chacón

Vivir del arte

Se escucha habitualmente, que no se puede vivir del arte.  A esto se debe formular una pregunta ¿qué es arte? y ¿qué es Autogestión del artista?

Dado que esta pregunta tiene miles de respuestas, miles de razonamientos e incluso hasta pensamientos que afirman que el arte no existe. Se debe comprender que “vivir del arte” resulta tener miles de maneras para hacerlo realidad.

Un nuevo rol

No existe, realmente el Arte. Tan sólo hay artistas… E.H. Gombrich

The Story of Art, Phaidon, Londres, 1950

Así las cosas, se debe tener claro que trabajar en arte para vivir de ello requiere de mucho esfuerzo, dedicación, academicismo y profesionalismo al igual que cualquier otro trabajo o carrera. Es por esto que aprender a auto gestionar cualquier trabajo artístico que se realice, es un rol que debe ser adquirido por el artista.

Ser artista es un trabajo

Dicho lo anterior, se pretende que se tenga en cuenta que al inicio de esta carrera se necesitan de varias herramientas para poder producir material artístico y poder vivir de él.

Y aunque este artículo no pretende ser un “manual de instrucciones”, se espera que sea una guía para el que quiera ser autónomo para llegar a vender lo que produce. Además que comprenda lo significativo de revisar constantemente lo que está haciendo y cómo lo está haciendo.

Un buen trabajo debe ser visto

Al producir cualquier trabajo, se debe tener en cuenta que algún día este será visto, «…entonces, a cualquiera que se dedique al arte ahora le diría que desconfíe de aquello de lo que está más seguro» señala el artista y docente especialista en dibujo Eduardo Stupía en la revista infobae. Ya que no se puede asegurar que el arte que se hace sea bueno, aceptado y de un alto valor, esto devuelve el discurso al inicio ¿qué es arte?

Sin que se quiera insistir en contestar esta pregunta, «un artista está siempre en la carrera artística» por lo que es transcendental que persista en la producción del trabajo, la producción es la que permite tener cantidad y calidad de obra o producto. Otra de las herramientas que necesita un artista para autogestionar su arte, es producir siempre.

«No importa lo lento que vayas mientras no pares» Andy Warhol

Hacer visible lo invisible

Pretender crear cosas y venderlas, es también un arte. Por eso es importante estar seguro de tener obra o producto, porque ese material es el que se va a ser visible, el que se va a exponer ya sea en un espacio físico o en espacios virtuales como portafolios, sitio web, redes sociales entre otras.

Lee más sobre aprovechar las redes sociales en https://aileencopyright.com/index.php/2019/11/03/sacale-provecho-a-tus-redes-sociales/

Exponer obra conlleva a cumplir algunos pasos que hacen del artista, ordenarse en su producción, crear concepto, desarrollar una temática,  relacionarse con personas y espacios culturales que le obligan a tener que gestionar cada uno de estos componentes.

La importancia de exponer obra

El colectivo como herramienta

Así mismo, es como el artista llega a conocer el colectivo. La autogestión colectiva se ha convertido en un método muy recurrente para darse a conocer. Ya que algunos espacios, como concursos, bienales, galerías públicas entre otras, suelen abrir las puertas con más frecuencia a grupos de artistas en comparación con la baja aceptación de exposiciones individuales.

Colectivo de arte Causa Sorora (2018)

No obstante, no es algo falto de valor, porque cuando varios artistas trabajan juntos generan nuevos dispositivos de circulación y exhibición de sus prácticas, aprenden de los demás, se juntan para seguir participando en colectivos, se enteran de proyectos culturales y nacen amistades o relaciones profesionales sustanciales que ayudarán a cada uno de los involucrados a crecer en su trabajo.

Transformar con el trabajo artístico

Basado en las prácticas anteriores los artistas ponen en funcionamiento otras herramientas que enriquecen su trabajo. La naturaleza de mantenerse activo incurre a formar modos de investigación, de fabricación y de aplicación procedentes de diferentes campos y disciplinas extra-artísticos, como así también de modos de vida social.

Es en ese momento, en donde la concentración del artista deja de ser el material, la técnica y la pieza como tal, sino que le presta atención a lo que está haciendo con toda su trabajo y le agrega valor.

En este contexto, circula el pensamiento artístico en la producción y de cómo proyectar hacia afuera, de esta manera transformar un taller de artista en un lugar que ceda a ser un lugar de trabajo que dé de comer.

Autoorganización = Autogestión

En ese sentido, se muestra la necesidad de hacer algo más con el trabajo que hasta ahora ha desarrollado y avanzado. Proyectar su arte hacía otros canales como crear eventos, ofrecer talleres, intervenir en el espacio público, organizar encuentros e intercambio de pensamiento de los cuales, hará que necesite de redes de cooperación, acceder a los espacios que le permitan publicitarse,  darse a conocer en Internet, entre otras gestiones.

Al final, es una autoorganización que lleva al individuo creador a no limitarse en una sola acción y autogestionar su trabajo y así mismo.

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